Aquellos a los llaman Geeks tenemos una cierta atracción por los nuevos lanzamientos que se basa sobre todo en la falta de datos sobre el nuevo dispositivo. Este interés repentino por un aparato en principio desconocido tiene lugar cada vez que se renueva un producto o aparece uno nuevo, y sus características aún no son dadas a conocer.
La expectativa puede ser tan baja como la imagen de una compañía mediocre, haciéndonos pensar que se han limitado a mejorar aspectos generales y a subir los números de siempre, es decir, los que atraen al público masivo. Pero la expectativa también puede ser tan alta como nuestra imaginación nos brinde si sabemos varios datos, como la frecuencia de la empresa al sacar al mercado nuevos productos, la confianza que tengamos en la marca, lo que empieza siendo un extra y termina siendo un requerimiento obligatorio, y los rumores que puedan circular si los hay. Todo esto junto es una bomba de tiempo que consigue hacernos partícipes de una emoción que puede en mayor o menor medida tenernos medio decididos de cara a comprar el producto.
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